El encuentro ibérico de transición

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Después de mucho tiempo sin asomarme por aquí, vuelvo porque tengo ganas de mostrar las cocinillas de una de las últimas cosas que he hecho…

Cuando Javier Zarzuela me pidió que hiciera el cartel del primer encuentro nacional de transición, que tendría lugar en Zarzalejo, tardé mucho en dar con una idea que me convenciera (de hecho tengo muchos bocetos, que no reproduzco por si en algún momento se puede rescatar alguna idea buena…)

Yo quería representar en una imagen el concepto de la transición, porque sigo pensando que la palabra, en España, remite a algo que está muy alejado del significado del movimiento.

Quería representar la evolución (transición) de formas de producción industrial, a otras más cercanas y sostenisbles.

De pronto un día me desperté con la idea del código de barras… claro, la transformación de un código de barras  en situaciones “de transición” representaba todo el concepto con una sóla imagen…

Mi único miedo es que estuviera muy visto. Casi renuncio a esta idea por esta razón. Las marcas están ahora empezando a decorar los códigos de barras (la leche de Mercadona ha puesto una vaca encima del suyo, como si el código fuera la hierba que ésta come). Yo he usado otras veces código de barras, pero con fines más estéticos o decorativos

Pero luego pensé, da igual, aquí lo importante no es ser original o nunca visto, sino transmitir bien este concepto, y no se me ocurría ninguna imagen que lo hiciera mejor, así que mantuve la idea, la elaboré afinando el estilo gráfico (probé varias técnicas para la representación de los personajes “en transición”, porque yo quería que tuvieran unas líneas más vivas y orgánicas que las rígidas líneas del código de barras. De hecho los primeros estaban hecos con tinta china.)

Pero luego me pareció importante ser coherente con el concepto de transición también en la forma de reproducir, y la tinta china sólo hace piezas únicas. Nosotros necesitábamos varios carteles, pero íbamos a intentar no tener que recurrir a  máquinas (impresoras…) para su reproducción.

Así que busqué que lo personajes se pudieran convertir fácilmente en plantillas para grafitear, que esa forma manual de reproducción fuera lo que les diera el carácter gráfico.

Estos personajes, así como el molino, se fueron añadiendo con el tiempo, ya que Javier sugirió que el agricultor con las gallinas de la idea inicial casi que reducía a un tópico (el campo) el concepto de transición, que en realidad se extendía por muchas más áreas de trabajo (como por ejemplo el transporte o la producción de energía, que representamos con la bici y el molino de agua)

y así quedó el cartel que se envío por mail (esta versión no era la adecuada para imprimir, porque la foto del cartón queda muy rara impresa, esta versión se utilizó sólo para hacer la convocatoria por mail.)

Si en algún caso había que recurrir a la impresora, hice una versióna una tinta para que se pudiera hacer un sólo original que se fotocopiara en negro sobre papeles reutilizados. El color lo aporta en este caso el fondo del papel, así que cuanto más alegres y coloridos los motivos, mejor.

Esta es la versión para impresora en color o imprenta, por si en alguno de los lugares donde se convocaba no quedaba más remedio que imprimir de esta forma. El cartel se envío por mail a los distintos colectivos y pueblos de transición, y cada uno eligió su forma de reproducirlo.

cartel imprimir

Con esa idea, que se convirtió en la imagen del evento, hicimos la señalización del mismo. Trabajando en equipo con José Manuel, decidimos las piezas que había que producir. Cortamos las plantillas sobre una cartulina (por cierto, que gran descubrimiento el bisturí del 11, gracias Sergio por proveermelo), buscamos tintas ecológicas (no encontramos, gran fallo conceptual, lo reconozco, tuvimos que utilizar spray) y nos fuimos al taller de Arantza a grafitear.

plantilla

Allí ella aportó las maderas (que cortó con forma de flecha), y fuimos jugando con los colores, tapando unas cosas y dejando libres otras, para uqe  que no tuvieran el aspecto seriote que a veces dan las plantillas monocromas. Una vez perforadas, se fueron colgando con alambres en los lugares a señalizar.

Observamos que las señales no eran visibles desde algunos lugares, cuando se pasaba rápido con el cohe y se leían desde más lejos, así que hicimos una plantilla con los textos más grandes…

y la  reprodujimos sobre tablas de madera con forma de flecha para colocar en esos lugares donde era necesario un texto más legible.

Otra de las piezas que hacía falta para el evento eran las acreditaciones. Pensando en algo que transmitiera en si mismo los valores de la transición me acordé de unos colgantes que me habían hecho mis hijos hacía unos meses, con unos sobrantes de madera.

Yo me los pongo mucho cuando me visto, y pensé que a más gente le podría gustar. De este modo, podríamos convertir algo efímero y desechable habitualmente (las acreditaciones) en una pieza que pudiera tener otro uso al final del evento, aunque fuera sólo de recuerdo del mismo.

Se esperaban una 100 personas (finalmente fueron más de 150 y hubo que producir nuevas acreditaciones a toda velocidad) ¿como reproducir tantas piezas sobre madera? Quizás la plantilla podría valer, aunque sólo se vieran fragmentos de las imágenes, pero el sello era más fácil. Si reproducíamos con tintas de colores, quedarían muy bien los dibujos sobre la madera, y la variación en las superposiciones  haría que cada acreditación fuera exclusiva, personal.

Finalmente se encargaron los 3 sellos de los personajes “transicionados” y se renunció al del código de barras porque era difícil hacer sellos con ese tamño a un precio razonable.

Cogimos una rama de castaño y la cortamos en las láminas más finas que Arantza y Oscar (que apareció por la noche y dejó todo preparado por la mañana, como los duendecillos del zapatero, ¡¡vaya sorpresa!!) pudieron cortar.

No conseguimos la tinta de colores para los sellos, así que la alternativa para dar color fue pintar los fondos con pincel. Decidimos que las acreditaciones para la organización serían predominantemente rosas y las de los participantes fundamentalmente verdes, aunque a veces incorporamos otros colores. Cada colgante estaba pintado de una manera distinta del anterior, lo que los hacía piezas “únicas”

y sobre estos fondos, fuimos incorporando las estampación de los sellos. Una única imagen en cada acreditación. Las variaciones de imagen (junto con las de forma y color del fondo) contribuían a la unicidad de cada acreditación.

Aunque finalmente se encontró la solución de perforar la rama, de modo que las láminas salían ya cortadas con el agujero de colgar hecho, en las primeras 30 o 40 acreditaciones no nos dimos cuenta de ésto, así que aquí está Arantza, perforando de 1 en 1.

y voilà. No hay 2 acreditaciones iguales. Cada persona elegía el motivo, el tamaño, y el fondo de su acreditación

Sólo falta ponerle la cinta de bramante para colgar.

y una vez puesta…

escribir el nombre y la procedencia de cada persona. Los participantes en el evento (unos 150) conservaron su acreditación como un recuerdo del mismo, con lo cual no se deshechó.

La levedad de Ángela: el proceso

Así es como se coció la cosa:

cartel antiguoÁngela me encarga el folleto en el que informa de los cursos que ofrece de masaje a bebés. Me adjunta este cartel, donde se encuentra toda la información que quiere transmitir.

Me detengo en éste fragmento del cartel para crear el concepto del nuevo folleto:

fragmento del cartel antiguoRecupero la mariposa, que en el cartel tenía un caracter secundario, entre al batiburrillo de imágenes, para que sea el elemento que sugiera la levedad, ligereza del contacto, suavidad… del masaje a los bebés.

Combinado con el título, de corazón a corazón, observo que gráficamente la mariposa podría estar compuesta por 2 corazones.

troquel mariposa


Si troquelo un corazón en la portada, al doblarlo se convierte en el ala batiente de la mariposa, lo que contrastando con el aire del resto de la portada, concede una idea de leve movimiento. El vacío que deja éste corazón al doblarse se convierte en el otro ala de la mariposa, y el color del ala lo que se ve a su  través.

Entonces la portada podría quedar así:

Puesto que no tengo que hacer un cartel, sino que de momento el encargo es un folleto, puedo organizar en el tiempo el orden de lectura, de modo que dejo en la portada mucho aire, mucha levedad, y tan sólo una mariposa que acaricia suavemente la mano de un bebé.

Invierto el orden de los titulares, porque al quitar todos los demás elementos de la portada, me parece importante que quien coja el folleto sepa de que va. Así en la portada solo queda “El arte del masaje infantil”, escrito a mano, por dar esta idea cercana y personal implícita en el masaje.

troquel del primer despliegue

Pero claro, al abrir el folleto tengo un agujero con forma de corazón. Lo aprovecho para incorporar como subtitular lo que antes era el título. ” De corazón a corazón” es del corazón de la madre al del hijo. Dibujo en una pala a una madre que tenga el corazón en el lugar del troquel, y un bebé que lo tenga en el lugar que se veía a través de la mariposa de portada, para que le aporte color.

Finalmente, necesito hacer un despliegue más, porque si no no me cabe todo el texto, así que troquelo también el corazón del niño y dibujo debajo una mariposa, que cierra el círculo (en la portada se ve como una mariposa, al abrir se ve que es un corazón y al volver a abrir se muestra como una mariposa.

Finalmente, convierto el agujero y el pliegue que deja en una flor, que se posa sobre la base del folleto. También aprovecho todos los despliegues para ir haciendo una narración, donde no sólo se van transformando los troqueles, sino también los dibujos. Así, la pala de la madre está fija, pero va variando aquello con lo que se relaciona, que en el primer despliegue es un bebé, y en el segundo los pies de un niño.

Finalmente, en la contraportada solo se incorporan lo datos de contacto:

contraportada

Claro, la producción de un folleto con troqueles es muy cara para una persona sóla que es quien produce y un sólo uso, porque además yo tenía interés en que esta sensación de suavidad y maseje se comunique también al tacto del papel, y quiero usar un papel de algodón, tipo conqueror 100% cotton.  Cuando pedimos presupuesto de impresión, es inviable, pero nos gusta mucho la idea de este folleto, y tanto Ángela como yo estamos deseando que se produzca, así que me pongo en internet a buscar soluciones, y la encuentro en las páginas de scrapbooking (todo un descubrimiento, marujil, es verdad, pero muy divertido).

Ángela va a producir pocos ejemplares, y está dispuesta a troquelarlo ella con una maquinaria adecuada, así que encuentro el “shape cutter” de fiskars, con el que he troquelado las muestras que ilustran este proceso.

En cuanto al formato, en principio era un DIN A4, pero decidí acortarlo porque no hacía falta tanto papel para sostener la información, así que con el sobrante vamos a hacer las tarjetas, que eran un 2º encargo de Ángela que no vio la luz por razones presupuestarias, y en el que ahora estoy trabajando para imprimir a la vez que el folleto. Ya lo iré mostrando, que tengo ganas también de ver como queda la impresión definitiva…

 

 



La levedad de Ángela. el resultado

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Un pequeño folleto sobre masaje infantil. Ángela se autodefinía en su imagen con una mariposa. A mi la mariposa me sugiere levedad, contacto, placer, me parece simbólica para representar el masaje a los niños. En el texto del folleto, Ángela pone como subtítulo del masaje infantil “de corazón a corazón”. Intento jugar con la imagen de los corazones que se convierten en mariposa o viceversa, según vamos interactuando con el tríptico.

Zarzalejo en transición

El movimiento de las ciudades en transición ha calado en Zarzalejo. Se hicieron varias reuniones, de las que han salido propuestas de economizar energía, aprovechando transportes, o con huertos comunitarios. Se organizó una gran fiesta de puesta en común de todo lo realizado, en la que se hizo un taller de ideas para el logo. Me pidieron que llevara ese taller ¡uf!, y que plasmara las ideas que se recogieran en un logotipo.

Este es el resultado:

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y este el proceso: zarzatransicion9binteractivo


El coro canto líbero

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Se formó en Zarzalejo en 2004, con motivo de una iniciativa solidaria y sigue en esa línea comprometida con causas solidarias. Una de sus características es la presencia de niños que acuden con sus padres a los  los ensayos
El repertorio  abarca una amplia muestra de músicas del mundo, de procedencia, épocas y lenguajes muy diversos, de música tanto sacra como profana, popular y de compositores consagrados.
En 2010 deciden ponerle un nombre y me encargo de hacer la imagen corporativa, que incluye tarjetas, papelería, folletos, carteles…
Lo primero fue decidir el nombre… Esta propuesta, canto líbero, pululaba por ahí, pero no se había acabado de postular. Alfredo propuso “Escuela de Cantería”, y a mi me pareció buenísimo. (Zarzalejo es un pueblo de canteros, sus montañas de granito están horadadas de canteras, la mayoría de las cuales ya abandonadas, pero para que no se perdiera el oficio, hace unos años se construyó la “Escuela de cantería”, como un proyecto de formación laboral. Nunca se llegó a utilizar como tal, así que ahora se ha reciclado. Se utiliza como Centro cultural, y es ahí donde ensayamos) ¿no es genial como nombre de un coro amateur? una de las razones para desecharlo, es que por lo visto hay muchas escuelas técnicas con coros, que precisamente se llaman así (por ejemplo el coro de la Escuela superior de bordadores) no sé, para mi esa razón todavía añadía más juego al nombre, pero se propuso “coro Cantería” por eliminar eso “tan visto”
Las propuestas se sometieron a votación (yo ya veía la imagen del logo, tan cantero, tan ruso…) y los componentes del coro se identificaron mucho más con la cosa etérea, de canto, libertad, etc… de “canto libero”, así que ese fue el nombre que quedó…